Eosinófilos altos: ¿Qué significa?

Eosinófilos altos: ¿Qué significa?

Los eosinófilos es un tipo de cuerpo celular que forma parte del conjunto de elementos que integra a las células blancas, encargadas del sistema inmunitario. Estas células blancas producen linfocitos y microorganismos destinados a combatir patógenos o agentes infecciosos, para ello se produce neutrófilos, eosinófilos, basófilos y monocitos. En este post nos enfocaremos en los eosinófilos altos. 

Los eosinófilos son producidos a partir de las células madres de la médula ósea y viajan a la sangre. Una vez en el torrente sanguíneo, éstas deben llegar a órganos como las glándulas mamarias, el útero, el tracto gastrointestinal y el timo, una pequeña glándula endocrina encargada del crecimiento de los huesos y maduración del sistema linfático.

Los eosinófilos tienen un alto grado de importancia en cuanto a la defensa del cuerpo en contra de huéspedes infecciosos como los gusanos parásitos. Este tipo de infección suele ser atacada por sustancias liberadas por los eosinófilos que provocan la destrucción del patógeno maligno, incluso puede ayudar en el ataque a determinados virus en el cuerpo humano.

¿Qué es la eosinofilia?

La eosinofilia es considerada una patología de los eosinófilos que sucede cuando se superan los valores normales los cuales se establecen en un rango entre 40 y 450 células /uL de sangre. Esta patología suele alertar sobre problemas que suceden en el organismo, lo cual se refleja en el aumento desmedido de eosinófilos.

Eosinófilos altos: ¿Qué significa?

De hecho, la eosinofilia puede aparecer cuando existen amenazas tales como el cáncer, la cual se intenta atacar en forma de auto defensa. El aumento de los eosinófilos también sucede cuando el cuerpo desea combatir patógenos en personas con trastornos autoinmunes o determinados tipos de leucemias. Además, sucede en personas asmáticas o que se encuentren tomando fármacos.

Actualmente las personas pueden llegar a sufrir uno de los dos tipos de eosinofilia que existe. La afección de una de ellas se deberá a la localización donde se haya registrado el incremento desproporcionado de la célula.

Se considera “tisular” al aumento de eosinófilos en determinados órganos del cuerpo, mientras que se denomina “eosinofilia en sangre cuando el aumento aparece en el torrente sanguíneo.

Sin embargo, uno de los tipos de eosinofilia que representa un mayor riesgo es el síndrome hipereosinofílico idiopático. Es considerado un fuerte trastorno ya que el conteo de células por microlitro de eosinófilos sobrepasa las 1.500. Las consecuencias de tal número de células se miden en daños al corazón, sistema nervioso, pulmones y la piel.

¿Qué causa la eosinofilia?

Alergias

La eosinofilia puede causarse debido a reacciones de hipersensibilidad ante factores que provoquen alergias moderadas o fuertes. Algunas de las alergias más comunes que provocan la patología son: el asma, la dermatitis, la urticaria y la rinitis. Cada una de estas debe ser estudiada para revelar las causas de su activación y poder controlar los niveles de eosinofilia.

Parásitos

Las infecciones parasitarias son comunes en la mayoría de personas que se exponen a zonas o alimentos que provoquen este tipo de infección. Algunas de las más frecuentes son la toxocariasis, la esquistosomiasis, la filariasis linfática, la ascaridiasis y la enterobiasis. Normalmente este tipo de parásitos suelen provocar ciertos tipos de problemas en los intestinos y alteraciones en determinadas zonas del cuerpo, que suelen ser bastante graves.

Estado de medicación

Los fármacos suelen alterar algunos aspectos del cuerpo humano debido a efectos secundarios, intolerancia al medicamento o porque se presente un exceso de consumo en la medicación dada por el médico. Todos estos factores afectan a los eosinófilos, provocando aumento por encima de los valores normales.

Algunos de los fármacos más habituales en provocar dichos problemas son los antinflamatorios, antibióticos, penicilina, ácido acetilsalicílico, cefalosporinas o medicamentos para tratar la tensión alta. En determinados casos, si los fármacos provocan filtraciones pulmonares, nefropatía o fiebre pueden activar la eosinofilia en el paciente.

Infecciones

Entre las causas más comunes se encuentra la contracción de infecciones como la tuberculosis, fiebre tifoidea o el VIH/SIDA. Naturalmente, este tipo de infecciones ocasionan grandes impactos en los glóbulos blancos, ocasionando bajos niveles de defensas que implican riesgos en algunos órganos principales del cuerpo humano.

Cáncer

Algunos cuadros de cáncer que suelen provocar el aumento de los eosinófilos son: leucemia mielógena aguda, cáncer de ovario, linfoma de Hodgkin o leucemia Eosinofílica. Para estos casos, se considera que puede haber graves daños en los órganos o en el sistema si no se controla correctamente la enfermedad en cuestión.

Por otro lado, las infecciones, alergias, cáncer y medicación no son las únicas variables que puedan causar la enfermedad del sistema inmune. También se cuenta con inflamaciones en la piel, enfermedades intestinales, enfermedades metabólicas e incluso hasta causas desconocidas que no arrojan datos específicos sobre qué cuerpo extraño o disfunción del cuerpo está generando el problema en la sangre.

Por otro lado, síndromes como el de Wells, Shulman, Löffler, Omenn, Churg-Strauss e hipereosinofílico son otras tantas enfermedades comunes que indican niveles aumentados de eosinófilos.

¿Cómo bajar los niveles de eosinófilos?

La hipereosinofilia o eosinofilia es una enfermedad que puede traer graves consecuencias para el organismo cuando se encuentran concentraciones muy altas de eosinófilos en el sistema. Es por ello que controlar estos altos niveles radica en encontrar la principal causa que ocasiona las fallas en el cuerpo. Evidentemente, es conveniente suministrar medicamentos como corticosteroides para combatir la patología aún cuando se desconozca el origen del aumento de los eosinófilos.

Pero cuando se trata de casos como el consumo de medicación, el paciente deberá pausar el consumo de estos hasta encontrar cuál es el causante principal y cómo será cambiado para no afectar el tratamiento de otras enfermedades.

Por otra parte, cuando se presenta insuficiencia suprarrenal existen las posibilidades de que la administración hormonal del cuerpo pueda atacar y corregir las alteraciones que suceden dentro del mismo, siendo una de las vías naturales más efectivas para disminuir la cantidad de eosinófilos en la sangre.

Aun así, la aplicación de medicamentos inmunodepresivos son un punto fuerte para ayudar a suprimir la producción de células defensoras en el cuerpo. Al realizarse este proceso, células como los eosinófilos no podrán seguir produciéndose y dará paso a que el cuerpo, junto con otros medicamentos y supervisión médica, pueda restablecer el flujo natural de células defensoras. 

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