Fe de erratas: qué es, cómo se hace y ejemplos

Fe de erratas

Una fe de erratas es un documento o nota que se utiliza para corregir errores detectados después de que un texto ya fue impreso, publicado, distribuido o entregado. Su función es dejar constancia clara de qué decía el documento original y cuál es la forma correcta, sin necesidad de rehacerlo por completo.

Se usa en libros, informes, tesis, revistas, convocatorias, documentos administrativos y otras publicaciones. Para que resulte útil, debe identificar con precisión el error, indicar dónde aparece y mostrar la corrección de forma inequívoca.

Qué es una fe de erratas

La fe de erratas es una relación de correcciones correspondientes a errores presentes en una versión ya difundida de un documento.

La fórmula más habitual consiste en indicar:

Dónde dice: texto incorrecto.

Debe decir: texto correcto.

También puede utilizarse una tabla con la página, apartado, línea o elemento afectado.

Por ejemplo:

PáginaDiceDebe decir
1215 de marzo de 202515 de marzo de 2026
281,250 participantes1,520 participantes

La finalidad no es ocultar el error, sino corregirlo de manera transparente y fácilmente localizable.

Para qué sirve una fe de erratas

Una fe de erratas permite corregir un documento que ya no resulta práctico modificar directamente.

Puede servir para:

  • Corregir errores tipográficos.
  • Rectificar cifras.
  • Cambiar fechas incorrectas.
  • Corregir nombres propios.
  • Sustituir palabras mal escritas.
  • Aclarar referencias equivocadas.
  • Corregir datos incluidos por error en la versión publicada.

Su principal ventaja es que permite mantener válido el documento original y añadir una corrección identificable.

Esto resulta especialmente útil cuando ya existen muchas copias impresas o cuando el texto fue entregado oficialmente y no puede sustituirse sin dejar registro del cambio.

Qué tipo de errores puede corregir

La fe de erratas está especialmente asociada con errores materiales o involuntarios.

Algunos ejemplos son:

Ortografía: “administrasión” por “administración”.

Nombres: “María Gonzáles” por “María González”.

Cifras: “25,000 pesos” por “2,500 pesos”.

Fechas: “3 de abril” por “13 de abril”.

Numeración: “capítulo 8” por “capítulo 6”.

Referencias internas: “véase página 42” por “véase página 24”.

El tipo de error importa porque no todo cambio debería tratarse como una simple errata.

Cuándo una corrección ya no es una simple errata

Si la modificación cambia de manera sustancial el sentido, las condiciones o el contenido de un documento, puede ser insuficiente llamarla fe de erratas.

Por ejemplo, no es lo mismo corregir:

“El curso comienza el 12 de mayo”

cuando debía decir:

“El curso comienza el 21 de mayo”

que introducir posteriormente una nueva condición que nunca aparecía en el documento original.

La primera situación puede ser una corrección.

La segunda puede constituir una modificación, actualización, adenda o nueva versión, dependiendo del tipo de documento.

Esta diferencia evita utilizar una fe de erratas como mecanismo para introducir cambios que no eran verdaderos errores.

Cómo se hace una fe de erratas

Una fe de erratas debe ser breve, precisa y verificable.

El procedimiento puede organizarse en cinco pasos.

1. Identificar el documento

Debe quedar claro qué publicación se está corrigiendo.

Conviene incluir datos como:

  • Título.
  • Fecha.
  • Número de edición.
  • Número de documento.
  • Versión.
  • Autor o institución, si resulta necesario.

Ejemplo:

Fe de erratas del Informe de Resultados 2026, publicado el 10 de junio de 2026.

2. Indicar exactamente dónde está el error

No basta con escribir la corrección.

El lector debe poder encontrar rápidamente el fragmento afectado.

Se puede indicar:

página, párrafo, línea, tabla, apartado, inciso o columna.

Cuanto más extenso sea el documento, mayor precisión se necesita.

3. Reproducir el texto incorrecto

Es conveniente mostrar exactamente cómo apareció.

La fórmula tradicional es:

Dice:

Esto evita cualquier duda sobre qué fragmento se está sustituyendo.

4. Escribir la versión correcta

Después se introduce:

Debe decir:

La corrección debe aparecer completa y sin ambigüedades.

5. Revisar la propia fe de erratas

Un error dentro de una corrección puede generar todavía más confusión.

Antes de publicarla conviene revisar:

nombres + números + fechas + ubicación del error + texto corregido

La versión final debería poder entenderse sin necesidad de explicaciones adicionales.

Formato de una fe de erratas

No existe un único diseño obligatorio para todos los contextos.

Una estructura clara puede ser esta:

FE DE ERRATAS

Documento: Informe anual 2026
Fecha de publicación: 5 de julio de 2026

Página 17, segundo párrafo:

Dice: “La muestra estuvo formada por 325 personas.”

Debe decir: “La muestra estuvo formada por 352 personas.”

El resto del documento permanece sin cambios.

Este formato funciona bien cuando solo existe una corrección.

Si hay varias, una tabla suele ser más práctica.

Ejemplo de fe de erratas en tabla

FE DE ERRATAS

Correspondiente al documento “Programa de Actividades 2026”.

UbicaciónDiceDebe decir
Página 314 de septiembre17 de septiembre
Página 8Salón BSalón D
Página 1110:30 horas11:30 horas
Página 15Ana López GarcíaAna López Garza

Este sistema permite revisar muchas correcciones rápidamente.

Ejemplo de fe de erratas para un libro

Supongamos que un libro ya fue impreso y después se detectan tres errores.

La corrección podría presentarse así:

FE DE ERRATAS

En la primera edición del libro Historia de una ciudad se han detectado las siguientes erratas:

PáginaDiceDebe decir
36siglo XVIIIsiglo XVII
84José RamíresJosé Ramírez
12119841894

En una edición posterior, esas correcciones pueden incorporarse directamente al texto.

Ejemplo para una tesis o trabajo académico

Una tesis entregada puede contener un dato incorrecto que se detecta después.

Ejemplo:

FE DE ERRATAS

Tesis: Hábitos de lectura en estudiantes universitarios

Página 74, tabla 6:

Dice: “Participantes: 240”.

Debe decir: “Participantes: 204”.

Página 91, primer párrafo:

Dice: “el 38.4 %”.

Debe decir: “el 34.8 %”.

En documentos académicos, las reglas concretas de entrega pueden depender de la universidad o institución, por lo que el formato requerido puede variar.

Ejemplo de fe de erratas en un documento administrativo

Una corrección administrativa podría redactarse de esta manera:

FE DE ERRATAS

En el documento denominado “Calendario de recepción de solicitudes”, fechado el 2 de febrero de 2026:

Donde dice:
“Periodo de recepción: del 10 al 18 de febrero”.

Debe decir:
“Periodo de recepción: del 10 al 28 de febrero”.

Este tipo de corrección requiere especial precisión porque una fecha equivocada puede afectar directamente a los destinatarios.

“Dice” y “debe decir”: la fórmula más clara

Las expresiones “dice” y “debe decir” siguen siendo una de las formas más sencillas de redactar una fe de erratas.

Ejemplo:

Dice: Carlos Hernandez.

Debe decir: Carlos Hernández.

También puede utilizarse:

Donde dice / debe decir

Ambas opciones permiten entender inmediatamente qué contenido se sustituye.

En documentos extensos conviene acompañarlas siempre de la ubicación exacta.

Diferencia entre errata y error

Aunque en el lenguaje cotidiano pueden confundirse, existe una distinción útil.

Una errata suele ser un fallo involuntario producido durante la escritura, edición, composición o impresión.

Por ejemplo:

“Mécixo” en lugar de “México”.

Un error puede ser más amplio y afectar al propio contenido.

Por ejemplo:

afirmar que un acontecimiento ocurrió en 1920 cuando ocurrió en 1930.

En la práctica, las fes de erratas también se utilizan para corregir determinados errores de datos, siempre que la rectificación esté claramente identificada.

Fe de erratas y fe de errores

La expresión más asentada es fe de erratas.

Se utiliza tradicionalmente para corregir fallos detectados después de la publicación de un texto.

La expresión “fe de errores” puede aparecer cuando se pretende distinguir errores de contenido de simples erratas tipográficas, pero su uso es mucho menos habitual.

En la mayoría de los documentos, fe de erratas funciona como denominación general de la corrección.

Fe de erratas y adenda: diferencias

Una fe de erratas no debe confundirse con una adenda.

Fe de erratasAdenda
Corrige algo incorrectoAñade contenido
Parte de un error previoIncorpora información nueva
Cambia “dice” por “debe decir”Complementa el documento
No debería alterar arbitrariamente el contenidoPuede ampliar o modificar determinadas cuestiones

Ejemplo:

Si un contrato dice accidentalmente “2025” cuando ambas partes acordaron “2026”, puede existir un error que deba corregirse mediante el procedimiento correspondiente.

Si después se decide añadir una nueva cláusula, ya no estamos simplemente ante una errata.

Fe de erratas y nueva edición

En una publicación digital, muchas veces es posible corregir directamente el texto.

Sin embargo, cuando el documento posee importancia académica, administrativa, jurídica o histórica, puede ser necesario dejar constancia de que hubo una modificación.

En publicaciones impresas, la fe de erratas continúa siendo especialmente útil porque las copias ya distribuidas no pueden modificarse físicamente.

Una edición futura puede incorporar las correcciones y eliminar la necesidad de mantener la misma fe de erratas.

Dónde se coloca una fe de erratas

La ubicación depende del soporte.

En un libro impreso puede aparecer:

  • En una hoja adicional.
  • Al principio.
  • Al final.
  • Insertada dentro de los ejemplares ya distribuidos.

En documentos digitales puede incorporarse:

  • Como página adicional.
  • Como nota claramente visible.
  • Como documento independiente asociado a la versión original.

Lo fundamental no es solo dónde se coloca, sino que los lectores puedan encontrarla y relacionarla sin dificultad con el documento corregido.

Cómo redactarla bien

Una buena fe de erratas debería cumplir cuatro condiciones:

Precisión: identifica exactamente el error.

Brevedad: evita explicaciones innecesarias.

Trazabilidad: permite saber qué versión o documento corrige.

Claridad: no deja dudas sobre cuál es la información válida.

Si el lector necesita investigar qué quiso decir el autor, la corrección no está suficientemente bien redactada.

Modelo sencillo para copiar y adaptar

Una plantilla básica puede ser:

FE DE ERRATAS

Documento: [título del documento]
Fecha o versión: [fecha o número de versión]

En la página [número], apartado [nombre o número]:

Dice: “[texto incorrecto]”.

Debe decir: “[texto correcto]”.

La presente corrección afecta únicamente al contenido anteriormente señalado.

Este modelo puede adaptarse a informes, trabajos académicos, publicaciones internas y otros documentos.

Qué debe contener una fe de erratas

Como mínimo, conviene que permita responder estas cuatro cuestiones:

PreguntaInformación necesaria
¿Qué se corrige?Documento identificado
¿Dónde está el error?Página, sección, línea o elemento
¿Qué decía?Texto original incorrecto
¿Qué debe decir?Texto corregido

Si existen varias versiones del mismo archivo, también resulta conveniente indicar la fecha o número de versión para evitar que alguien aplique una corrección a un documento diferente.

Una fe de erratas es útil precisamente porque convierte un error ya publicado en una corrección transparente y localizable. Su redacción no necesita ser complicada: identificar el documento, señalar dónde está el fallo y mostrar con claridad qué dice y qué debe decir suele ser suficiente. La diferencia entre una buena corrección y una que genera nuevos problemas está en la precisión: corregir no consiste solo en cambiar una palabra, sino en dejar perfectamente claro cuál es la información válida.

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