Hungría hará públicos el 4 de noviembre los nombres de entre 50.000 y 60.000 personas registradas por los servicios secretos del antiguo régimen comunista. La decisión permitirá consultar por internet documentos que durante décadas permanecieron restringidos y que podrían revelar cómo la policía política vigilaba a ciudadanos, familiares y opositores.
La iniciativa del Gobierno de Péter Magyar, que llegó al poder tras derrotar a Viktor Orbán en las elecciones de abril, pretende esclarecer uno de los capítulos más controvertidos de la historia reciente del país.
Una red de informadores que vigiló a la población durante décadas
Entre 1945 y 1989, las autoridades comunistas húngaras mantuvieron un extenso sistema de vigilancia destinado a controlar la disidencia y detectar cualquier actividad considerada contraria al régimen.
Los servicios de seguridad recurrieron a informadores para obtener datos sobre compañeros de trabajo, vecinos, amigos e incluso familiares.
Algunos colaboraron voluntariamente a cambio de beneficios personales, mientras que otros fueron reclutados mediante amenazas, chantajes o presiones.
La apertura de los archivos podría revelar vínculos desconocidos entre ciudadanos y antiguos organismos de inteligencia, aunque aparecer en los registros no demuestra necesariamente una colaboración voluntaria.
Los documentos podrán consultarse gratuitamente por internet
El Archivo Histórico de los Servicios de Seguridad del Estado de Hungría habilitará una base de datos que permitirá buscar información mediante nombres, fechas de nacimiento y otros datos identificativos.
La desclasificación se desarrollará en dos fases:
- 4 de noviembre de 2026: publicación de registros y fichas correspondientes a decenas de miles de personas.
- 25 de febrero de 2027: apertura prevista de unos 9.000 expedientes más detallados sobre procesos de reclutamiento.
Los documentos estarán sometidos a restricciones para proteger información personal sensible y datos de terceras personas.
Una decisión que podría reabrir conflictos familiares y políticos
La publicación de los registros llega 36 años después de la transición democrática de Hungría y responde a una promesa electoral del actual primer ministro.
El acceso a esta documentación podría revelar que determinadas personas participaron en actividades de vigilancia contra conocidos o familiares.
Sin embargo, los historiadores advierten de que numerosos expedientes fueron destruidos durante la transición de 1989, por lo que la información conservada es incompleta.
La apertura de los archivos no permitirá conocer toda la verdad sobre la antigua policía política, pero representa un cambio histórico en el acceso a la documentación del régimen comunista.
Para miles de familias húngaras, la medida podría significar descubrir secretos mantenidos durante generaciones. Para el país, supone enfrentarse a un pasado que continúa generando debate más de tres décadas después de la caída del comunismo.
