Interpol alerta de las estafas que imitan la voz y el rostro de familiares mediante inteligencia artificial

Personas mayores

Una llamada telefónica con la voz de un hijo, una videollamada de un compañero de trabajo o un mensaje de alguien conocido ya no garantizan que estemos hablando con esa persona. Interpol ha lanzado una alerta sobre las estafas con inteligencia artificial que permiten a los delincuentes imitar rostros y voces reales para conseguir dinero, datos bancarios e información personal.

La advertencia forma parte de una campaña internacional presentada el 19 de octubre de 2026, con la que la organización policial pretende concienciar sobre el uso fraudulento de los denominados deepfakes. Estas manipulaciones permiten crear imágenes, grabaciones de voz y vídeos aparentemente auténticos a partir de contenidos disponibles en internet.

El problema ya no afecta únicamente a famosos o representantes políticos. Los delincuentes también pueden utilizar fotografías, vídeos y fragmentos de audio publicados por ciudadanos corrientes para hacerse pasar por sus familiares, amigos o compañeros de trabajo.

La nueva estafa: una llamada de un familiar que parece completamente real

Una de las situaciones descritas en la campaña es especialmente inquietante: una persona recibe una llamada de alguien que parece ser un familiar y que asegura encontrarse en una emergencia.

Puede afirmar que ha sufrido un accidente, que necesita pagar una deuda urgente o que debe afrontar un gasto inesperado.

La voz resulta familiar. El tono, la entonación e incluso determinadas expresiones pueden recordar a la persona conocida.

Sin embargo, quien está al otro lado puede ser un delincuente utilizando una voz generada mediante inteligencia artificial.

El objetivo es provocar una reacción emocional inmediata para que la víctima transfiera dinero antes de comprobar lo sucedido.

Este mecanismo aprovecha una reacción natural: cuando alguien cercano parece estar en peligro, resulta más difícil detenerse a analizar si la situación es auténtica.

La tecnología aumenta la credibilidad del engaño, pero la presión psicológica sigue siendo una parte fundamental de la estafa.

Cómo pueden copiar una voz utilizando grabaciones de internet

Los sistemas de inteligencia artificial generativa pueden reproducir características de una voz a partir de muestras de audio.

Estas grabaciones pueden proceder de vídeos publicados en redes sociales, entrevistas, mensajes de voz o contenidos compartidos públicamente.

La cantidad y calidad del material disponible influyen en el resultado, pero ya no es necesario disponer de largas grabaciones profesionales para obtener imitaciones convincentes.

Algunos sistemas permiten generar frases nuevas con una voz sintética que conserva características reconocibles de la original.

De esta manera, un delincuente puede intentar que una víctima escuche palabras que el familiar suplantado nunca ha pronunciado.

Reconocer una voz ya no constituye, por sí solo, una prueba suficiente de identidad.

Las videollamadas falsas también se utilizan para pedir transferencias

La suplantación no se limita a las llamadas telefónicas.

Interpol advierte de que las herramientas de inteligencia artificial permiten crear rostros virtuales y modificar vídeos para que una persona parezca ser otra.

Uno de los escenarios descritos es el de una videollamada de un supuesto compañero de trabajo que solicita una transferencia bancaria.

La persona que recibe la comunicación puede reconocer aparentemente el rostro de un superior o de alguien de confianza.

Si la conversación está acompañada de una petición urgente, existe el riesgo de autorizar un pago sin realizar las comprobaciones habituales.

Esta modalidad afecta tanto a particulares como a empresas.

En un entorno profesional, el fraude puede aprovechar información sobre cargos directivos, empleados, proveedores o procedimientos internos para construir una petición creíble.

Por ejemplo, una persona que gestiona pagos podría recibir una videollamada aparentemente realizada por su responsable, quien le pide transferir una cantidad a una cuenta nueva.

Aunque el rostro y la voz parezcan auténticos, la identidad debe verificarse mediante un procedimiento independiente.

El hecho de que la solicitud se realice por vídeo no elimina el riesgo.

Qué es un deepfake y por qué resulta cada vez más difícil detectarlo

Un deepfake es un contenido audiovisual generado o modificado mediante inteligencia artificial para representar de forma artificial a una persona, una voz o una situación.

Puede consistir en una fotografía manipulada, un vídeo con un rostro sustituido o una grabación que reproduce una voz concreta.

La tecnología también permite generar personajes virtuales que no corresponden a ninguna persona real.

Estas herramientas tienen aplicaciones legítimas en campos como el cine, la accesibilidad o la creación audiovisual. El problema aparece cuando se utilizan para engañar, suplantar identidades o cometer delitos.

Durante años, muchos vídeos manipulados presentaban defectos relativamente fáciles de reconocer.

Entre ellos podían aparecer movimientos faciales extraños, problemas de sincronización entre labios y voz o imágenes poco naturales.

Sin embargo, las mejoras tecnológicas han reducido algunos de esos errores.

Interpol advierte de que los indicios tradicionales de una estafa, como los fallos de redacción o los diseños poco profesionales, están dejando de ser señales fiables.

Por eso, intentar detectar un engaño únicamente observando la calidad del vídeo o escuchando la voz puede resultar insuficiente.

Cinco modalidades de estafa que utilizan inteligencia artificial

La campaña policial identifica diferentes formas de delincuencia en las que los contenidos sintéticos pueden facilitar la manipulación de las víctimas.

Tipo de fraudeCómo funcionaPrincipal riesgo
Suplantación de familiaresUna voz falsa pide dinero por una supuesta emergenciaTransferencias a delincuentes
Falsas videollamadas de trabajoSe imita a un superior o compañero para solicitar operacionesPérdidas económicas empresariales
Estafas de inversiónVídeos manipulados presentan recomendaciones o falsas oportunidadesPérdida de ahorros
Estafas sentimentalesSe utilizan identidades ficticias o manipuladas para construir una relaciónPérdidas económicas y explotación emocional
SextorsiónSe emplean imágenes íntimas reales o manipuladas para chantajearExtorsión y daños personales

Aunque las modalidades son diferentes, comparten una estrategia: hacer que la víctima confíe en una identidad o situación que no ha comprobado de manera independiente.

Falsas inversiones respaldadas por personas conocidas

En algunas estafas, los delincuentes manipulan vídeos para aparentar que personajes públicos recomiendan productos financieros o plataformas de inversión.

La grabación puede incorporar una voz sintética, declaraciones inexistentes y elementos visuales que imitan una entrevista o una noticia.

La finalidad es dirigir a la víctima hacia una operación fraudulenta.

Que una persona conocida aparezca recomendando una inversión en un vídeo no significa que haya participado realmente en esa publicidad.

Antes de facilitar información bancaria o transferir dinero, es necesario comprobar la identidad de la empresa y la legitimidad de la oferta.

Relaciones sentimentales construidas con identidades falsas

Las estafas amorosas también han incorporado contenidos creados con inteligencia artificial.

Un delincuente puede utilizar fotografías artificiales, perfiles elaborados y conversaciones prolongadas para construir una relación aparentemente auténtica.

En determinados casos, el contacto pasa rápidamente de mensajes ocasionales a declaraciones de afecto y dependencia emocional.

Después aparecen las peticiones de dinero, habitualmente justificadas mediante emergencias personales, dificultades económicas o supuestos proyectos compartidos.

La utilización de fotografías y vídeos convincentes puede retrasar el momento en que la víctima sospecha que está siendo engañada.

Las señales que deben despertar sospechas

La dificultad para reconocer una voz falsa no significa que estas estafas sean imposibles de identificar.

La clave está en prestar atención al comportamiento de quien realiza la petición, no solamente a su apariencia.

Interpol señala varias circunstancias especialmente relevantes.

Contacto inesperado. Una persona llama sin previo aviso y comienza a solicitar dinero, información bancaria o datos personales.

Urgencia extrema. El interlocutor insiste en que hay que actuar inmediatamente y que no existe tiempo para comprobar lo ocurrido.

Presión emocional. Se utilizan amenazas, miedo, sentimientos de culpa o supuestas emergencias familiares para impedir una decisión tranquila.

Petición de secreto. La persona insiste en que no debe consultarse con otros familiares, compañeros o responsables.

Métodos de pago difíciles de recuperar. Se solicitan transferencias, criptomonedas o tarjetas regalo como medio para recibir el dinero.

Relaciones personales que avanzan demasiado rápido. Un contacto reciente establece una intimidad intensa y posteriormente comienza a pedir ayuda económica.

Ninguna de estas circunstancias demuestra por sí sola que exista una estafa.

Sin embargo, cuando aparecen varias al mismo tiempo, conviene detener la conversación y comprobar la identidad de quien realiza la solicitud.

Cómo comprobar si una llamada con la voz de un familiar es falsa

La recomendación fundamental consiste en no intentar resolver todas las dudas durante la misma conversación.

Si recibe una llamada sospechosa, puede seguir este procedimiento:

  1. No realice ninguna transferencia inmediata. Aunque la situación parezca urgente, reserve unos minutos para comprobar lo sucedido.
  2. Finalice la llamada. No dependa del número o del canal utilizado por quien le ha contactado.
  3. Llame directamente al familiar. Utilice el número de teléfono que ya conoce y tiene guardado, no uno facilitado durante la llamada sospechosa.
  4. Consulte con otra persona cercana. Si no consigue contactar con el familiar, compruebe la situación a través de alguien de confianza.
  5. No facilite contraseñas ni códigos. Ninguna supuesta emergencia justifica entregar claves bancarias o códigos de verificación a un desconocido.
  6. Conserve las pruebas si sospecha un fraude. Los números de teléfono, mensajes y justificantes pueden resultar útiles para una denuncia.

La comprobación independiente es especialmente eficaz porque obliga al delincuente a superar una barrera que no depende de la calidad de su voz sintética.

La palabra secreta familiar: una medida sencilla

Interpol propone establecer una palabra o frase de seguridad entre familiares o amigos cercanos.

La idea consiste en acordar previamente una expresión que pueda utilizarse para confirmar la identidad durante una comunicación sospechosa.

Por ejemplo, una familia puede elegir una palabra que no tenga relación evidente con nombres, cumpleaños o información publicada en redes sociales.

Si alguien llama afirmando que necesita dinero urgentemente, la persona que recibe la llamada puede pedirle esa palabra.

La medida no constituye una garantía absoluta: una frase conocida por demasiadas personas también puede terminar comprometida.

Por ello, debe utilizarse como una comprobación adicional y no como sustituto de llamar al familiar mediante un canal independiente.

Qué deben hacer las empresas ante una videollamada sospechosa

El riesgo también afecta a los negocios que realizan transferencias o gestionan información confidencial.

Una videollamada aparentemente realizada por un directivo no debería ser suficiente para modificar cuentas bancarias, aprobar pagos extraordinarios o enviar documentación sensible.

Interpol recomienda implantar procedimientos de verificación con varios pasos.

Entre las medidas más útiles figuran:

  • Confirmar las transferencias importantes mediante un segundo canal previamente establecido.
  • Exigir autorización de más de una persona para determinados pagos.
  • Verificar cualquier cambio de cuenta bancaria de un proveedor.
  • Formar a los empleados para reconocer fraudes de suplantación.
  • Mantener los equipos y programas actualizados.
  • Activar la autenticación en dos pasos en las cuentas corporativas.

En operaciones de especial relevancia, puede resultar necesario comprobar la petición directamente con la persona responsable.

Un protocolo que exija una segunda confirmación puede ser más efectivo que intentar descubrir visualmente si una videollamada está manipulada.

Qué hacer si ya ha enviado dinero a los estafadores

Cuando una persona sospecha que ha sido víctima de un fraude, el tiempo de reacción puede resultar decisivo.

Si ha realizado una transferencia, debe contactar cuanto antes con su entidad bancaria para comunicar lo ocurrido y solicitar las medidas disponibles para intentar recuperar el dinero.

No existe garantía de que el importe pueda recuperarse, especialmente cuando los fondos ya han sido retirados o transferidos a otras cuentas.

También conviene presentar una denuncia ante las fuerzas de seguridad, aportando todos los datos disponibles.

Entre las pruebas útiles pueden encontrarse capturas de pantalla, mensajes, números de teléfono, perfiles utilizados por los delincuentes y justificantes de pago.

Si durante la estafa ha facilitado contraseñas o códigos, deberá cambiarlos inmediatamente y revisar la seguridad de sus cuentas.

Cuando exista riesgo de acceso no autorizado, resulta conveniente cerrar sesiones abiertas, activar la autenticación reforzada y comunicar la incidencia a los proveedores de servicios afectados.

¿Se puede recuperar una transferencia realizada por engaño?

Depende de las circunstancias.

Una transferencia ya ejecutada no se puede cancelar siempre de manera unilateral.

Sin embargo, la entidad bancaria puede iniciar determinadas gestiones para solicitar la devolución de los fondos o intentar bloquear movimientos posteriores cuando sea posible.

La rapidez es fundamental, pero no garantiza el resultado.

Por eso, ante una petición inesperada de dinero, comprobar la identidad antes de pagar sigue siendo la medida de protección más eficaz.

Una campaña internacional para evitar nuevas víctimas

La advertencia de octubre de 2026 se acompaña de tres vídeos elaborados con inteligencia artificial que muestran situaciones en las que los contenidos sintéticos pueden utilizarse para engañar.

La iniciativa forma parte del proyecto internacional SynthWave PLUS, dirigido a mejorar la respuesta policial frente a los riesgos asociados a la manipulación audiovisual.

El programa incluye actividades de investigación, formación y sensibilización relacionadas con las nuevas modalidades de fraude.

La campaña no anuncia una operación policial con detenidos ni presenta una cifra concreta de víctimas de estas estafas. Su finalidad es preventiva: ayudar a los ciudadanos y a las empresas a reconocer situaciones de riesgo antes de sufrir pérdidas económicas o personales.

El cambio tecnológico obliga a revisar algunas costumbres que hasta hace poco parecían seguras.

Escuchar una voz familiar o reconocer un rostro en pantalla ya no permite confiar automáticamente en la identidad del interlocutor.

La mayor defensa frente a estas estafas no consiste en aprender a distinguir un vídeo perfecto de uno falso, sino en cambiar la manera de comprobar las peticiones de dinero. En una época en la que la inteligencia artificial puede reproducir voces y apariencias, dedicar unos minutos a verificar una llamada mediante un canal conocido puede evitar que una emergencia inventada termine convirtiéndose en una pérdida real.

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